sábado, 8 de octubre de 2016

PERÚ CELEBRA PROEZA DEL “CABALLERO DE LOS MARES”, EL INMORTAL MIGUEL GRAU SEMINARIO

Los peruanos conmemoramos el 8 de octubre, la imagen del gran almirante del Perú, Miguel Grau Seminario, recordando el 137 aniversario del glorioso Combate Naval de Angamos. A Grau el momento para hacerse inmortal lo tomó dirigiendo las maniobras del emblemático Huáscar, aquel monitor fabricado en Inglaterra en 1865; de casco de hierro de 1,130 toneladas; de dos cañones Armstrong de 10 pulgadas, dos cañones de 40 libras y uno de 12 libras en la popa. La mañana del 8 de octubre de 1879, el Huáscar inició la batalla contra la escuadra chilena, el Cochrane, el O’Higgins, el Loa, Blanco Encalada, Covadonga y Matías Cousiño.

A las 9:50 horas, una granada impactó en la torre hexagonal de mando y mató inmediatamente al almirante Miguel Grau Seminario (su ayudante, el teniente primero Diego Ferré, fue rescatado agonizante y fue atendido por el cirujano mayor del monitor, Santiago Távara).
Sobre ese capítulo de la Guerra con Chile, el historiador venezolano Jacinto López escribió: “La guerra no hizo a Grau, sino que lo reveló. Su audacia, su determinación, su valor, su inspiración, su generosidad, su nobleza, su facultad de realizar siempre lo inesperado, lo imprevisto, lo increíble y lo imposible… La suprema proeza y el supremo servicio de guardar él solo con su frágil nave, que su genio y su heroísmo habían hecho legendaria […]”. 
En 1984 se promulgó la Ley Nº 23938, por la cual cada 8 de octubre a las 9:50 de la mañana se debe de guardar un minuto de silencio en todo el territorio nacional, y lo mismo en las delegaciones del Perú en el extranjero, conmemorando la valentía del almirante Grau y sus hombres caídos en la batalla naval. 
El Combate de Angamos se dio frente a la punta Mejillones, donde primero reposarían los restos del marino inmortal, junto con los de otros peruanos. Después, el capitán de fragata Óscar Viel, concuñado de Grau, llevaría sus restos a la capital chilena, donde permanecerían hasta 1890, cuando el presidente Andrés Avelino Cáceres hace los esfuerzos políticos para recuperar los restos de los héroes de las batallas de Angamos, Tarapacá, Alto de la Alianza y Arica.
El crucero Lima será el encargado de traer de retorno a la patria los restos del marino más emblemático del país. En aquella ocasión se repatriaron también los restos de otros héroes de la gesta del 8 de octubre: Elías Aguirre, Diego Ferré, José Melitón Rodríguez; también los héroes de Tarapacá y Arica, Alfonso Ugarte y Adolfo King, entre otros oficiales y suboficiales.
Quienes viajaron en la comitiva a Chile fueron los sobrevivientes del Huáscar: el capitán de navío Melitón Carvajal y el capitán de fragata Pedro Garezón (último comandante de la nave). Al mediodía del 27 de junio de 1890, el ministro de Relaciones Exteriores chileno, Juan Mackenna, entregó los restos al ministro Carlos Elías. 
El libro Grau, editado en 2013 por la Fundación Miguel Grau, recuerda que Elías fue amigo personal del héroe marino y es quien lleva la noticia de la muerte de Grau a la viuda Dolores Cabero. 
Los restos fueron recibidos multitudinariamente en el Callao el 15 de julio de 1890. La ceremonia la encabezó el presidente Cáceres, la urna con los restos de Grau fue llevada por los cadetes de la Escuela Naval y fue venerada por miles de personas apostadas en la ruta del tren Lima-Callao. Recuerda el mencionado libro que los restos de estos mártires se depositaron temporalmente en el mausoleo del mariscal Ramón Castilla y, desde el 8 de setiembre de 1909, reposan en la Cripta de los Héroes y el cementerio Presbítero Matías Maestro, en Lima (las reliquias de Grau permanecen en la cripta de la Escuela Naval del Perú, donde se lee un mensaje: ‘Cadetes navales, seguid su ejemplo’).
“En el combate homérico de uno contra siete pudo Grau rendirse al enemigo; pero comprendió que por voluntad nacional estaba condenado a morir, que sus compatriotas no le habrían perdonado el mendigar la vida en la escala de los buques vencedores”, escribió Manuel González Prada en Pájinas Libres.
El Peruano del Milenio, Miguel Grau Seminario (1834-1879), tuvo una vida dedicada al mar. De los 9 a los 19 años “aprendió primero en la vida que en los libros […]. Supo de galletas rancias, del agua podrida, de la carne salada, del escorbuto, del incendio, del temporal, del naufragio, de las peleas y de las juergas de los puertos. Había carecido de infancia, pero la suya fue una auténtica juventud aventurera”, escribió Jorge Basadre.
MUSEOS ABIERTOS
Por esa razón, los museos abren sus puertas los sábados y domingos de todo octubre.
Museo Naval Casa Grau (Huancavelica 170, Lima); Museo Naval del Perú (Av. Jorge Chávez 123, Callao); Museo Casa Grau (Jr. Tacna 662, Piura); Museo Naval Manuel Mariano Melgar (Av. El Sol 725, Puno).
La Escuela Naval del Perú abrirá sus puertas el sábado 15 y el domingo 16, para conocer gratuitamente la Cripta del Gran Almirante del Perú.
El domingo 23 se realizará la exposición itinerante en el centro comercial Mall Sur en San Juan de Miraflores, y el 30, en el centro comercial Plaza Norte en Independencia.

El 15 y 16 de octubre se realizará el Puertas Abiertas en la Base Naval del Callao, con recorrido libre y demostraciones estáticas de Aviación Naval, Infantería de Marina, Operaciones Especiales y Policía Naval.

No hay comentarios:

Publicar un comentario